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Terremoto de Juicio

 

En Marzo de 1964, el ministerio del Hermano Branham llegó hasta el sacudimiento literal de la tierra. Él y otro grupo de hermanos se habían reunido otra vez para cazar jabalí. El lugar era la mis área en general donde los ángeles habían descendido y la nube había aparecido. A causa de la memoria de ese evento apenas un año antes, uno quizás hubiera esperado otros eventos sobresalientes que acontecieran en este punto, con todo, este día mientras el Hermano Branham y un amigo íntimo, el Hermano Banks Word, regresaban al campamento, no había evidencia de algo extraño. Ahora sabemos que, en el mismo momento, toneladas de rocas debieron de haberse colocado para el movimiento profundo en el vientre de la tierra.

 

Mientras el Hermano Branham y el Hermano Word caminaron ese día, de repente el Espíritu del Señor le habló a él y le dijo que levantara una piedra y la lanzara al aire. Obedientemente, él lo hizo como se le dijo. Cuando la piedra tocó la tierra, un pequeño torbellino descendió con ella, y él simplemente habló las palabras, “Así dice el Señor.” Él volvió hacia el Hermano Word y dijo, “Ud. vigile, habrá algo que sucederá. Ud. tiene que hacer algo para que las cosas acontezcan. Esta es la manera en las cosas empiezan.”

 

El siguiente día el grupo de cazadores estaba preparándose para partir. Los miembros del grupo estaban comprometidos en varias actividades, tales como preparar su caza, y el Hermano Branham, fiel al código de hombre de campo, estaba asegurándose cuidadosamente de que el fuego estuviera apagado. De repente volteó hacia el Hermano Roy Roberson, parado cerca de él, y rápidamente le dijo que él se escondiera. Algo estaba por acontecer. Uno de los hermanos estaba tomando película del Hermano Branham en ese momento y, apenas en cuanto se terminó la película, sobre la colina del norte, vino un poderoso torbellino arriba de la cabeza del profeta. La fuerza violencia de este torbellino fue tan grande que partió parte de la colina y tiró rocas del tamaño de un puño a más de cien yardas. Como un trueno, cortó las copas de los mesquites; el sonido de su furia llenó el aire. Naturalmente los hermanos que estaban con él corrieron, algunos se escondieron bajo las camionetas o se metieron bajo los arbustos, pero el Hermano Branham se quedó firme. El remolino se levantó, sólo para regresar otra vez con insaciable violencia. Este temeroso escenario de poder y fuerza se repitió en total tres veces. El profeta de Dios se mantuvo a través de todo, sombrero en mano, mirando hacia arriba al centro de la circulante fuerza. Habiéndose levantado por última vez y retornado en la dirección de donde había venido, él puso su sombrero sobre su cabeza y habló deliberadamente, “Dios habló a Job en un torbellino.” Continuando, él pronunció la tremenda noticia, “El juicio de Dios sacudirá la costa Oeste de América.” Ciertamente el remolino se había retirado en dirección noroeste, hacia esa costa.

 

Antes que sepamos de la ejecución de este amenazante juicio, regresemos unos pocos años a donde el profeta de Dios habló primero de tales cosas. (Debemos recordar que Dios envía profetas para pronunciar juicio en contra de aquéllos quienes no escuchan, así como para la edificación de aquéllos que están ansiosos por la Palabra de Dios. A unos, las palabras del profeta traen vida; a otros traen muerte y destrucción.) La primera mención del terremoto de juicio por el Hermano Branham fue alrededor de 1935. Él dijo, “El tiempo llegaría en que el mar se derramaría sobre el desierto con sus lágrimas.”

 

La segunda mención del desastroso y amenazante temblor en América fue hecha en su sermón La Segunda Venida De Cristo, predicado el 17 de Abril de 1957. Aquí él dijo, “El otro día, en California, allá en Oakland, cuando tuvimos el privilegio de estar allí en una reunión, fue la primera vez que mi esposa había estado en un terremoto. Yo estaba sentado en una barbería, y yo… el cuarto se sacudió un poco, y el radio rápidamente anunció, ‘Que un terremoto estaba aconteciendo.’ Dijeron, ‘Estamos esperando otro entre ocho minutos.’ Y yo pensé, ‘¡Oh, qué si éste es el último!’” En ese tiempo la gente no percibió que un profeta de Dios estaba cumpliendo las Escrituras al referirse al último terremoto.

 

El 27 de Diciembre de 1964, en su mensaje ¿Quién Dicen Uds. Que Es Este?, él dijo, “Miren los terremotos que están aconteciendo en California. Yo predigo, que antes de la venida del Señor Jesús, que Dios hundirá ese lugar. Yo creo que Hollywood y Los Ángeles, y esos lugares sucios de allá, que Dios Todopoderoso los hundirá. Se irán debajo del mar.” Aunque muchos de nosotros seguíamos su mensaje y creímos en él como profeta de Dios para esta generación, con todo, aún en esa hora, no percibimos la predicción de juicio sobre la costa oeste de América.

 

El 29 de Abril de 1965, el siguiente eslabón en la cadena de profecías fue forjado mientras el Hermano Branham estaba predicando en Los Ángeles. Antes de su mensaje esa mañana, una muy querida amiga, la Hermana Florence Shakarian, había cantado un canto en su inimitable estilo. (La Hermana Florence había estado enferma por largo tiempo y pocos meses antes, el Hermano Demos Shakarian había pedido al Hermano Branham que orara por su hermana, quien se estaba muriendo de cáncer. En ese tiempo el Hermano Branham había dado una palabra del Señor concerniente a la Hermana Florence. Él le dijo a Demos que ella no moriría en ese entonces, pero que ella moriría antes de la venida del Señor, que sucedería entre las 2 y las 3 alguna mañana, y que él la había mirado muerta.) El canto de la Hermana Florence esa mañana trajo una unción especial, pues ella podía cantar como un ruiseñor. El himno fue una tremenda bendición, y la congregación se conmovió profundamente. Al final de su canto, el Hermano Branham, sentado en la plataforma junto al Hermano Carl Williams, codeó al Hermano Carl y dijo, “¿Escuchas eso?” El Hermano Carl le preguntó que a qué se refería, y el Hermano Branham contestó, “Ella está subiendo por los escalones de oro, ¿puedes oírla?”

 

Al mismo tiempo un hombre se levantó y trajo uno de esos poderosos, y escalofriantes mensajes en lenguas que a menudo son dados en congregaciones Pentecostales. Ud. casi podía sentir la unción de las palabras que este hombre trajo; tan potente, y con tal autoridad que la interpretación vino inmediatamente desde el otro lado del auditorio: “Oh hija de Sión, no temas, no te preocupes, porque vivirás para ver la venida del Señor.” El Hermano Billy Paul, en la audiencia, estaba profundamente turbado, pues él sabía que este mensaje contradijo lo que el Hermano Branham había recibido del Señor. El mensaje vino con tal fuerza y tan unción; mas aún así él sabía que el Ángel del Señor nunca le había fallado al Hermano Branham.

 

Ninguna explicación hubo en este tiempo y el Hermano Branham continuó predicando su mensaje Escogiendo Una Novia. El siguiente eslabón profético fue forjado mientras habló a la gente de Los Ángeles, “Uds. No saben la hora en que esta ciudad un día va a estar hundida en el fondo de este océano. ‘Oh Capernaum,’ dijo Jesús, ‘tú que haz sido levantada hasta el cielo hasta el Hades serás abatida… porque si en Sodoma y en Gomorra se hubieran hecho los milagros que se han hecho en ti, habrías permanecido hasta el día de hoy.’ Sodoma y Gomorra yacen en el fondo del Mar Muerto, y Capernaum está en el fondo del mar.[1] Tú ciudad, que reclamas ser la ciudad de Los Ángeles, que te has exaltado a ti misma al cielo y envías toda la porquería, modas sucias y cosas, que aún los países extranjeros vienen aquí a levantar nuestra suciedad y distribuirla, con tus finas iglesias y campanarios, y además, la manera en que te conduces. ¡Recuerda, un día estarás yaciendo en el fondo de este mar! Tu gran panal debajo de ti ahora mismo. La ira de Dios está eructando debajo de ti. Cuánto tiempo más detendrá Él esta columna de arena que está colgando, cuando ese océano de más de una milla de hondo se deslice hasta el Mar Salado. ¡Será peor que en el último día de Pompeya! ¡Arrepiéntete Los Ángeles! ¡Arrepiéntanse todos Uds. Y vuélvanse a Dios! La hora de Su ira está sobre la tierra. Huyan en tanto que hay tiempo para huir y vengan a Cristo. Oremos.”

 

Este fue un gran momento para nosotros que creímos que el Hermano Branham era el profeta de Dios con el espíritu de Elías, cuando entendimos que las cintas que habíamos oído, los libros que habíamos leído, y lo que escuchamos de este gran hombre de Dios decir, todo apuntaba a una tremenda profecía de maldición para la costa Oeste. Ahora comprendimos que él estaba profetizando. Conociéndolo como profeta de la Palabra, supimos que él no habló otra cosa, sólo lo que se encuentra en las Escrituras. Ahora empezamos a poner atención.

 

El 22 de Agosto de 1965, el Hermano Branham hablando en la línea telefónica, costa a costa, frontera a frontera, en su sermón, El Filtro De Un Hombre Que Piensa, claramente pronuncia juicio sobre América: “El Espíritu Santo en mi corazón clama en esta noche, ‘Laodicea ciega, cuántas veces te hubiera dado Dios un avivamiento, pero ahora tu tiempo ha llegado. Ya es muy tarde. Como te reíste e hiciste burla de la gente que Dios te envío. Pero ahora tu tiempo ha venido. ¡Oh, Estados Unidos, Estados Unidos, cómo Dios hubiera revoloteado sobre ti como la gallina con sus polluelos, pero tú no quisiste!’ Ahora, esta voz está transitando de costa a costa, de Norte a Sur, y de Este a Oeste. Cómo Dios te hubiera cubierto, pero tú no quisiste. Ahora tu tiempo ha venido. Naciones se están cayendo; el mundo está deshaciéndose. Un pedazo de mil quinientas millas, de tres o cuatrocientas millas de ancho, se hundirá cien o quizás cuarenta millas dentro de esa gran falla uno de estos días, y las olas llegarán hasta el estado de Kentucky. Y cuando lo haga, ¡sacudirá Edmundo tan fuerte, que todo lo que está encima se derrumbará!”

 

Qué paralelo entre las palabras del profeta de Dios concernientes a los Estados Unidos y las palabras de Jesús cuando dijo, “¡Oh Jerusalén! Si tan sólo hubieras conocido el día de tu visitación…” ¡Si los Estados Unidos y la gente que se dice así mismo el pueblo de Dios, aún reclamando el bautismo del Espíritu Santo, los dones del Espíritu, la sanidad divina, si tan sólo hubieran conocido su día cuando Dios visitó esta generación en la vida de un profeta!

 

El torbellino había descendido tres veces en ese día en Febrero de 1964. la primera manifestación de juicio sacudió en el Viernes Santo 27 de Marzo, de ese año en la forma de un terremoto el cual casi partió la costa fuera de Alaska. Ninguno de los que experimentaron el terror de ese día, quien haya desde entonces examinado el registro de la destrucción y pérdida de vidas, podrá olvidar lo que es experimentar la pesada mano de Dios en juicio.

 

La siguiente ocasión que el juicio de terremoto sacudió fue un año después, otra vez en Viernes Santo. Menos severo que el primero, de todas maneras este temblor alcanzó 7.0 en la escala Richter. Localizado en Puget Sound, quince millas al sur de Seattle, el temblor se estimó por menos pérdidas en propiedades y vidas, pero fue juicio también, es significativo que fue en la misma costa del Oeste donde sacudió por primera vez a Alaska.

 

El 18 Julio de 1965, en su mensaje titulado Haciendo Un Servicio A Dios Fuera De Su Voluntad, el Hermano Branham dijo, “Yo no oro por América… Ella se está desviando más. Y se hundirá.” “Casi una décima parte de la tierra está lista para hundirse.”

 

¿Por qué incluyo yo todas estas citas directas de los propios sermones del Hermano Branham? Es simplemente porque deseo clarificar lo que él actualmente dijo por razón de que se le atribuyen tantas cosas, que él no dijo. Recuerde, él nunca puso fechas. Él nunca dijo cuando sucedería, excepto que predijo que sucedería antes de la venida del Señor.

 

Predicando el 25 de Julio de 1965, Los Ungidos Del Tiempo Del fin, él dijo, “Pero se nos ha dicho por el Señor Jesús que cuando estas cosas que vemos ahora comiencen a suceder, entonces levantemos nuestras cabezas, porque nuestra redención está cerca. ¿Qué significa ‘está cerca’? Yo no se. Quizás significa como los científicos dijeron el otro día en televisión, hablando de la grande grieta en la tierra miles de millas de largo, que se va a hundir… Se le preguntó, ‘¿Se podría hundir eso (hablando de Los Ángeles, la Costa del Oeste)?’ Y muchos de Uds. Lo vieron como lo siguieron con radar, y subió a lo largo de la costa y entró por debajo de San José, cruzó hasta Alaska, y pasó por las Islas Aleutianas, entró como doscientas millas al mar, surgió como una grande bolsa. Todos estos terremotos que hemos estado teniendo son acción volcánica golpeando este gran hueco,… cuando esto se sacude, causa estos terremotos que hemos tenido por años en la Costa del Oeste. Ahora está agrietada alrededor completamente.”

 

Esa noche, el 25 de Julio de 1965, cuando predicó ¿Qué Es La Atracción En La Montaña?, él dijo,, “Escuchen atentamente.” (En esto se va a la Escritura, esto prueba, que él es un profeta de la Palabra, y cita a Zacarías que está profetizando de la venida de Cristo en los últimos días.) Zacarías 14:4,5:

 

Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al orienta; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur.

Y huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal; huiréis de la misma manera que huisteis por causa del terremoto en los días de Uzías rey de Judá;…

 

Otro terremoto parte de la tierra. Si Ud. quiere seguirlo en la Escritura, note en el verso cinco que dice que la abertura del monte de los Olivos es debido a un terremoto. Esto está confirmado por Isaías 29.6:

 

Por Jehová de los ejércitos serás visitada con truenos, con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor.

 

En Apocalipsis 16, versos 17 y 18. ¿Qué significa todo esto exactamente? “El profeta que habló de Su primera venida también vio su segunda venida. Note, ‘Como en los días del terremoto…’ ¿Ve lo que los terremotos están haciendo? ¿Ve las predicciones de ellos?... ¿Ve Ud. dónde estamos? ‘Naciones están cayendo, Israel está despertando; las señales que nuestros profetas predijeron.’ ¡El terremoto para los gentiles en el último día!”

 

El 6 de Diciembre de 1965, en San Bernardino, hablando su sermón titulado Eventos Modernos Hechos Claros Por Profecía, él dijo que no pensó que regresaría otra vez a California y él hizo esta declaración, “¡Mírenla deslizarse hacia el mar!” Su última visita a California.

 

Vinieron a él varios hermanos que vivían en California, preguntándole qué deberían hacer. Él le a un grupo, en un viaje de cacería, “La gente hará burla de la destrucción del terremoto que hemos dicho que sucederá, ‘Así dice el Señor,’ en la costa Oeste de América, pero yo quiero que Uds. Hermanos sepan esto, qué si tienen algunos amigos o parientes en Los Ángeles, si yo fuera Ud., yo los sacaría lo más pronto posible.” Luego contó la historia de cómo el Ángel del Señor le había dicho que su esposa, Meda, daría a luz un pequeño varón y que lo nombraría José. Él dijo, “El mismo Ángel del Señor que me dijo que yo tendría a José por Meda, me dijo que Los Ángeles se hundiría y se deslizaría hacia el Océano Pacífico como resultado de un terremoto.”

 

Regresemos ahora al dilema en que el Hermano Billy Paul se encontraba profundamente turbado concerniente a la profecía sobre la Hermana Shakarian, en ese día, cuando el mensaje en lenguas vino el Hermano Branham predicó Escogiendo Una Novia. Mientras el profeta y su hijo caminaban de regreso a su hotel, él percibió que algo estaba molestando a Billy y le dijo, “Paul, ¿qué sucede?”

 

“Oh, nada Papá,” Billy respondió.

Después de algunos pasos, el Hermano Branham preguntó otra vez, “¿Qué es lo que te está molestando, Paul?”

“Pues, Papá,” dijo Billy, “Tú escuchaste ese mensaje en lenguas y la interpretación.”

“¿Y qué” dijo el profeta.

“Pero Papá, tú sabes que dijiste que el Ángel del Señor te dijo que ella moriría entre las 2 y 3 de la mañana.”

 

Note la respuesta del Hermano Branham, tan típico de él, contesta y además no habla en contra de las lenguas y su interpretación: “Pues, todo lo que yo puedo decir es, Paul, que el Señor no me dijo algo diferente.”

 

El 11 de Setiembre de 1965, el Hermano Branham estaba en Phoenix, predicando un mensaje titulado El Poder De Dios Para Transformar. Fue en esta ocasión que yo personalmente atestigüé la solución a la pregunta que molestaba al Hermano Billy Paul. Estábamos en la Ramada Inn cuando el Hermano Carl Williams recibió una llamada de larga distancia de Los Ángeles informándole que la Hermana Florence había muerto la noche anterior. El Hermano Branham recibió el mensaje e inmediatamente le pidió al Hermano Williams que investigara la hora de su muerte. Yo estaba allí cuando la llamada entró y la respuesta fue de que ella murió a las 2:45 a.m.

 

Ahora, ¿fueron las lenguas y la interpretación de Dios, o fueron un resultado del propio fervor de alguien? El Ángel del Señor le había dicho al profeta de Dios que ella moría entre las 2 y 3 de la mañana. El mensaje en lenguas y la interpretación dijo que ella no moriría, pero nuestra hermana duerme en Cristo y aconteció exactamente como el Ángel del Señor dijo que sucedería (otra vindicación del profeta de Dios ante una fuerte oposición).

 

Aunque la evidencia abundantemente apunta al Hermano Branham como profeta de Dios para esta hora, aún así hay aquéllos que andan en críticas y peligrosas veredas. En el caso de la destrucción profetizada de la costa Oeste, la incredulidad halla tierra fértil, causándoles que se burlen en contra de la misma advertencia que Dios ha dado a esta generación. Por ejemplo, hay quien reclama de que el Hermano Branham predijo que la destrucción de Los Ángeles ocurriría antes de que otra convención internacional de los Hombres De Negocios Del Evangelio Completo pudiera llevarse a cabo en esa ciudad. Esos que hacen tal reclama se atreven a escarnecer las palabras del profeta al decir que la convención de 1968 fue hecha e Los Ángeles. Yo reto esta declaración en primer lugar sobre las bases de que yo no creo que él hizo la declaración. El hombre que pretende tenerlo en cinta no me permite escucharla. Su alegato es que el Hermano Branham no hizo la declaración públicamente, sino que lo susurró a alguien a su lado en la plataforma y que su micrófono captó la voz del Hermano Branham. Bastante extraño es que el hombre no permitió a ninguno de nosotros oír este susurro atribuido al Hermano Branham. Ahora suponiendo que él hizo la declaración, ¿concuerda ésta con los verdaderos eventos que ocurrieron? En otras palabras, ¿tuvieron los Hombres De Negocios Del Evangelio Completo su convención en Los Ángeles? La respuesta es no. La convención no fue en Los Ángeles, sino en el Hotel Milton de Beverly Hills. Por razón de ellos, no me gustaría verlos programar una en Los Ángeles si es que el profeta de Dios hizo esta declaración.

 

En cuanto a mí, yo espero que ese día, porque creo que es el día que traerá la resurrección de aquéllos que duermen en Cristo Jesús.

 

Un líder denominacional Pentecostal conocido mundialmente se precipita ciegamente enseguida en una carta que dice, “Con razón que Dios tuvo que llevarse al Hermano Branham de la escena. Cualquiera que predijera la destrucción de Los Ángeles, con cuatrocientos veinte mil creyentes llenos del Espíritu Santo en la ciudad, Dios ciertamente condenaría al hombre por hacer tal juicio.” Este hombre obviamente ignora las Escrituras y el movimiento de Dios entre Su pueblo en este día. Su acción es necia, la reflexión de un juicio y entendimiento inmaduro. No lo voy a nombrar, pero espero sinceramente que él lea este libro, porque se le tiene que hacer entender que necesita arrepentirse. Él continúa y dice, “William Branham habló acerca de tener un Ángel de Dios todo el tiempo; ese Ángel ha de haber estado tomando su vacación de Navidad la noche del 18 de Diciembre de 1965.” Para mí esto es blasfemia. Es hacer broma del Espíritu de Dios. En amor espero que se arrepienta y haga una retractación de sus palabras, no sea que las encare en el Día del Juicio. Él no entiende que Dios mató a veintiocho mil hombres en un día simplemente porque un hombre pecó entre los hijos de Israel. Este es el Dios de la Biblia; no el Dios de las imaginaciones de hombres.

 

Hay otro evangelista conocido internacionalmente que escribe en su periódico concerniente a estas predicciones de terremotos, que no encontró tales cosas en la Escritura, y que él creía que éstas fueron sólo acontecimientos los cuales continuarían, pero que no tenían absolutamente ningún significado para el pueblo de Dios. Este hombre también se prueba a sí mismo ignorante de las Escrituras, porque él no menciona Daniel 12:1 el cual dice que el gran arcángel se levantará sobre la tierra y habrá destrucción cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces, pero ellos “No deben temer en esa hora, aquéllos cuyos nombres están escritos en el Libro de la Vida.” Él debe de estar ignorante también de Apocalipsis 6:12 que establece que en la apertura del sexto sello habrá un gran terremoto. Juan el Revelador dice, “Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió como sangre.” Ud. sólo tiene que leer La revelación De Los Siete Sellos por el Hermano Branham para ver que el Sexto Sello sucede a los Judíos cuando Cristo se revela a sí mismo a Sus hermanos, pero la Novia Gentil es trasladada en ese tiempo.

 

El terremoto entonces se convierte en un punto básico de donde giran las palabras del profeta diciéndole a la Novia que salga y se prepare; pero la misma Novia debe de mirar que lo que libera al pueblo de Dios también traerá juicio sobre los impíos.

 

En una ocasión yo le estaba leyendo al Hermano Branham del capítulo 14 en el libro de Apocalipsis hasta el capítulo 18. Apocalipsis 18:4 dice, “…Salid de ella pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis de sus plagas.” Mientras leía esas palabras, la completa revelación me sacudió, de que éste era el mensaje del Hermano Branham. Él fue quien dijo, “Salid de ella.” hablando de salir de los sistemas, las denominaciones, la plaga Romana, las hijas de la ramera, y todo lo demás que cegará los ojos. Entonces, yo supe que él no sólo cumplió Malaquías 4, Lucas 17:30, y Apocalipsis 10:7, sino que también esta cumpliendo el capítulo 18 del libro de Apocalipsis. Mientras leí ese día hasta el verso 8, el cual habla de esta gran ciudad, babilonia, que se sienta sobre siete montes (por la descripción en Apocalipsis 17), diciendo, “…y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor que la juzga. Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, parándose lejos por el temor de su tormento… (Cuando yo leí esta porción, el Hermano Branham dijo, “poder atómico.”) ¡Ay, ay, de la ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio!” Si esto fuera fuego ordinario, ellos tratarían de apagarlo. El Hermano Branham en 1954, en Marca De La Bestia, dijo, “Yo digo esto como profeta de Dios, el imperio Ruso tirará una bomba atómica de algún tipo sobre la Ciudad del Vaticano y la destruirá en una hora. Así dice el Señor.” Aquí, en las Escrituras, está probado (para aquéllos que tienen ojos para ver) que así es. Un profeta de Dios tuvo que pararse sobre la tierra y decir, “Así dice el Señor,” a fin de que la Escritura pudiera cumplirse. Así mismo él tuvo que pararse sobre la tierra y decir, “Así dice el Señor,” California se hundirá, para que se hunda. La Palabra del Señor tiene que ser hablada antes de que Dios la traiga a suceder.

 

Apocalipsis 18:20 dice, “Alégrate sobre ella, cielos, y vosotros, santos Apóstoles, y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella…” Dios está diciendo, “Alégrate, te he vengado del sistema Romano, se acabó, está destruido por fuego.” Luego leí el verso 21: “Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó al mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada.” En esto el profeta me dijo quietamente, “Note, Hermano Green, las dos Babilonias.” Esto fue en Agosto de 1964, antes de su predicción de la destrucción de Los Ángeles. Por lo tanto, en ese tiempo, yo no percibí lo que él quiso decir por Dos Babilonias; una siendo destruida por fuego, y otra siendo arrojada al océano. Note la Escritura que él aplicó a eso que sucederá a Los Ángeles: “Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas, y de trompeteros no se oirá más en ti; y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti. Luz de lámpara no alumbrará más en ti, porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra, pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones.” (Ud. no puede encender una vela bajo el agua.)

 

Regresemos ahora a ese día cuando el Hermano volteó hacia el Hermano Billy Paul y dijo, “Billy, todo lo que puedo decir es que Dios no me dijo nada diferente (acerca de la Hermana Florence).”

 

Después de hacer esta declaración, se volvió a su hijo y dijo, “Billy, ¿en dónde estás parado?”

“En el centro de Los Ángeles,” respondió Billy Paul.

“¿En dónde estás parado?” inquirió el profeta.

“En frente de la Compañía Mayo, en el centro de Los Ángeles,” respondió Billy.

En esto eh Hermano Branham hizo una declaración profética: “Billy,” dijo él, “Quizás yo no esté aquí, pero tú no serás un hombre viejo, cuando tiburones nadarán aquí en donde estamos parados.”

 

El Hermano Branham predicó su último mensaje en California el 7 de Diciembre de 1965, en Covina. En su mensaje Liderazgo, dijo que él no sabía si regresaría otra vez a California. Esa noche terminó su sermón, hizo algo que ninguno de los que le seguimos, de cerca, le habíamos oído o visto hacer antes. Usualmente al dejar su iglesia en Jeffersonville, él hubiera cantado el canto Hasta Que Nos Encontremos. Esa noche en Covina, California, él terminó su porción del servicio por primera vez fuera de su iglesia en Jeffersonville con el canto Hasta Que Nos Encontremos. “Hasta que nos encontremos, a los pies de Jesús…” Yo estaba sentado en la mesa principal con el Hermano Carl Williams. Yo le miré mientras caminaba a la orilla de la plataforma con Billy, se retiró de Billy, regresó a la plataforma, y mientras cantaba el canto, él dijo adiós con su mano. Esto es algo que nunca le había visto hacer antes y nunca lo vi hacerlo  otra vez.

 

Al mirar yo esto, toqué el codo del Hermano Carl Williams y dije, “Hermano Carl, ¿le está diciendo adiós a California?”

Él jamás regresó.

Cuan necia la actitud de aquéllos que dicen que ellos saldrán de la costa Oeste cuando Dios se los diga. Para Uds. Quiero que sepan, sin sombra de duda que Dios se los ha dicho ya. Se les fue dicho cuando Dios envío un profeta a esta generación el cual dijo, “Así dice el Señor, la ciudad de Los Ángeles, como resultado de un terremoto, se partirá y se deslizará hacia el Océano Pacífico.” Si Uds. Son espirituales y oyen y creen que este hombre fue el cumplimiento de Malalquías 4, un precursor de la segunda venida del Señor Jesucristo, y Uds. Viven en la costa Oeste, Ud. saldrá lo más pronto posible, porque Dios realmente ha hablado.


 

[1] Aquí se refiere al Mar de Galilea. En la antigüedad se llamaba Mar de Cineret (Nm. 34:11); mas tarde, lago de Genesaret (Lc. 5:1), y hasta Mar de Tiberias, en honor a Tiberio Cesar.


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