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Capítulo 11

El Plan Para Una América Católica

Le pregunté al Dr. Rivera acerca de la información que recibió en el Vaticano cuando era sacerdote jesuita. Yo quería saber si le habían dicho cómo planeaba el Vaticano apoderarse de los Estados Unidos. Me dijo que su adoctrinamiento incluía material desde la época de los peregrinos que colonizaron los Estados Unidos. Puesto que los primeros colonizadores tenían conocimiento de la Inquisición y de la matanza de cristianos que llevaba a cabo el sistema católico romano, ellos aprobaron leyes para mantener a los jesuitas fuera de los Estados Unidos y prohibir la misa... a fin de protegerse de una posible toma de control de parte del Vaticano. A estas comunidades cristianas les preocupaban profundamente las intenciones de la ramera del Apocalipsis. 

Los jesuitas comenzaron a llegar a los Estados Unidos cuando llegó el segundo grupo de peregrinos. Usaron distintos nombres en sus documentos de identificación. Años más tarde, les siguieron multitudes de familias católicas de Inglaterra, Irlanda y Francia enviadas por el Vaticano, las que se hicieron pasar como protestantes en las colonias. Esas familias eran espías. Desafiando las leyes, celebraban misas en secreto. En esos días ningún católico romano debía ocupar un cargo en el gobierno civil. Los jesuitas tomaron las medidas necesarias para borrar y eliminar esa parte de nuestra historia. 

El siguiente paso importante de los jesuitas fue destruir o controlar todas las escuelas cristianas en los Estados Unidos. A través de los años, trabajando secretamente, los jesuitas han llegado a formar parte de los comités especiales en las juntas escolares. El objetivo era eliminar el énfasis en la enseñanza de la Biblia y reemplazarla con la psicología, tal como se ve en los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola, fundador de la Sociedad Jesuita. Más tarde por todo el país se establecieron escuelas y universidades católicas controladas por los jesuitas. Hoy posiblemente superan en número a todas las escuelas y universidades cristianas juntas. 

La tercera etapa fue introducirse en las cortes, la legislación y las agencias del poder judicial, ocupando cargos como jueces y abogados para manipular la Constitución a su favor hasta que se pudiera cambiar. Una vez logrado este objetivo, el próximo avance se dirigió a la política para controlar los partidos políticos. Luego siguieron las fuerzas militares y los periódicos. Ya en los tiempos de Lincoln, el Vaticano controlaba más de la mitad de los periódicos en los Estados Unidos.


Dr. Rivera (ex-sacerdote jesuita)

J. Chick: Dr. Rivera, ¿cuál es la situación actual de las fuerzas militares? ¿Cuán católica es nuestra posición militar? 

Dr. Rivera: Es terrible. 

J. Chick: ¿Cuál es la situación política? 

Dr. Rivera: Es peor aún. 

J. Chick: ¿Qué puede decirme de la estructura católica en el poder judicial? 

Dr. Rivera: (Moviendo la cabeza) Es muy triste debido a la fuerte penetración jesuita en esa área. La mayoría de las decisiones judiciales están distorsionando y pervirtiendo la Constitución de los Estados Unidos para privarnos de nuestra libertad, preparar el camino para la anarquía y, finalmente, tomar el control de los Estados Unidos. 

J. Chick: ¿Está preparando esto el camino para la próxima inquisición? 

Dr. Rivera: Así es. Primero, para crear anarquía. Se nos informó que después de todos estos años de penetración e infiltración, lo que se necesitaba eran disturbios y anarquía para finalmente tomar el control. Cuando la Institución Católica Romana esté preparada para tomar el control político, militar, educativo y religioso, eso significará que tendrán fundamentos legales para hacerlo, y será por medio del concordato que ya se ha preparado y que se está negociando. Ahora mismo veo que está sucediendo todo lo que me dijeron cuando estaba en el Vaticano. 

J. Chick: ¿Tiene algo que ver el Vaticano con la presente recesión y la situación económica? ¿Está conduciéndonos esto a los futuros disturbios? 

Dr. Rivera: Sí, así es. Puede ver ahora mismo que el Vaticano está realizando ciertos juegos con la economía. El mundo está pasando por una crisis económica y el Vaticano quiere hacernos creer que también les está afectando. Eso es sólo un engaño. 

J. Chick: ¿Qué puede decirme de la posibilidad de huelgas? ¿Cuán profundamente están involucrados en los sindicatos? 

Dr. Rivera: La Iglesia Católica Romana ha preparado eso muy bien, porque en este país los sindicatos están dirigidos por los jesuitas. Eso significa que los sindicatos no descansarán hasta ver en bancarrota a todas las industrias de este país. 

J. Chick: ¿Qué esperanza cree que hay para los Estados Unidos? ¿Un avivamiento entre los cristianos, que comiencen a revelar los planes de Roma, y que los pastores denuncien esto desde el púlpito, o es ya demasiado tarde? 

Dr. Rivera: Nunca es demasiado tarde porque está en las manos de Dios. Por mi estudio de la Biblia y mi experiencia personal con la ramera del Apocalipsis, creo sinceramente que, en cuanto a las profecías, Dios las cumplirá y permitirá que se cumplan en los Estados Unidos. Pero, es cuestión de tiempo. El asunto al que nos enfrentamos es que Dios puede acortar o prolongar el tiempo hasta que se realicen estos eventos. La Iglesia Católica Romana está sintiendo el impacto de vuestras publicaciones y del mensaje que Dios nos ha dado en estos últimos tiempos. Por tanto, ellos saben que si llevan a cabo ciertos planes, la gente los detectará inmediatamente y se dará cuenta de los propósitos del Vaticano. 

Este es uno de los dilemas que enfrentan ahora. Si no fuera por la literatura que hemos publicado, hoy estaríamos en una situación diferente. Eso significa que Dios está protegiendo a todos los cristianos, pastores e iglesias en los Estados Unidos –aunque ellos ni se den cuenta–, y aun a los que están contra nosotros; el Señor nos está dando más tiempo para que los cristianos podamos responder. 

Si en estos tiempos proféticos actuamos de acuerdo a la voluntad de Dios contra los engaños; programas y acciones de la ramera en los Estados Unidos, no podremos destruirla. No podremos detenerla. Pero, podremos realizar dos cosas: Primero, llevar el mensaje del evangelio al pueblo católico romano que no conoce la salvación. Segundo, tendremos suficiente tiempo para que la iglesia cristiana se dé cuenta de que su misión es para aquí y ahora, no para mañana. Y Dios sólo está esperando que la iglesia se movilice para impedir que las fuerzas del mal, los poderes de las tinieblas, el papa, los jesuitas y la institución católica cometan los crímenes que están a punto de poner en acción tan pronto como tomen completo control de los Estados Unidos. 

J. Chick: ¿Es esta la información que recibió en el Vaticano, bajo las enseñanzas de Agustín Cardinal Bea y el general jesuita Pedro Arrupe? 

Dr. Rivera: Sí, y también del general jesuita que le antecedió.

U.S. NEWS & WORLD REPORT, Noviembre 8, 1982, p. 15

La política de defensa de Ronald Reagan fue atacada a fines de octubre desde direcciones opuestas: el presidente de Rusia, Leonid Brezhnev, amenazó con intensificar la carrera armamentista, y la jerarquía de la Iglesia Católica Romana de los Estados Unidos mostró una inclinación hacia el pacifismo antinuclear.
Dos días después de que un panel de obispos católicos de los Estados Unidos cuestionaron la moralidad respecto al uso de armas nucleares, Brezhnev declaró que la Unión Soviética debe incrementar aun más su arsenal. Dijo que los Estados Unidos amenaza con "empujar al mundo hacia las llamas de una guerra nuclear."
Un oficial de la Casa Blanca comentó que Brezhnev quería hacer algo más, aparte de garantizar a sus generales que Moscú mantendrá el paso de los demás en la carrera armamentista. También dijo que el jefe soviético esperaba avivar en los Estados Unidos la campaña para bloquear las armas nucleares.
El Secretario de Defensa, Caspar Weinberger, relacionó directamente a los defensores estadounidenses del bloqueo con el discurso de Brezhnev en el Kremlin. Haciendo hincapié en el llamado del líder soviético para obtener mayor capacidad para hacer la guerra, Weinberger declaró: "Más que cualquier otra cosa que pudiéramos decir, esto subrayaría las razones para no proseguir con el bloqueo."
Weinberger y otros oficiales, luchando con aspectos teológicos de la carrera armamentista, intentaron presentar a los obispos católicos su punto de vista a favor de las armas nucleares. Las apelaciones hicieron poco impacto en las cinco personas del comité de obispos sobre la Guerra y la Paz, el cual el 25 de octubre 25 propuso una declaración calificando de inmorales algunos elementos de la estrategia nuclear de los Estados Unidos. Por ejemplo:
Primer uso. Estados Unidos ha argumentado que se podrían necesitar las armas nucleares para detener un ataque convencional. Los obispos dijeron: "Opinamos que los objetivos políticos racionales no justifican la responsabilidad moral de iniciar una guerra nuclear".
Civiles como blanco. Por años los E.U.A. han tenido ciudades soviéticas como blanco en caso de una guerra nuclear, una política que los obispos consideran errónea aun cuando las ciudades de los E.U.A. sean atacadas primero. Los clérigos argumentaron: "Ningún cristiano puede legítimamente obedecer órdenes o reglas que en forma deliberada tienen como objetivo matar a personas que no están combatiendo."
El comité, presidido por el arzobispo de Chicago, Joseph L. Bernardin, afirmó que su posición está fundamentada en Génesis. "El potencial destructivo de las fuerzas nucleares amenaza la soberanía de Dios sobre el mundo que El ha creado," declararon los obispos. "Podríamos destruir Su obra."
La decisión para que el documento llegue a ser una política de la iglesia depende de los casi 300 miembros de la Conferencia Nacional de Obispos Católicos, quienes debatirán al respecto a mediados de noviembre y votarán en la primavera siguiente. Se espera que los asistentes de Reagan continúen recordándole a los obispos que una posición pacifista debilitaría las fuerzas de disuasión de los E.U.A. y afectaría las conversaciones con Rusia acerca del control de armamento.
La carta que hace varios meses envió Terrence Cooke, cardenal de Nueva York, a los capellanes católicos que trabajan en las fuerzas militares, concuerda más con los puntos de vista de la administración. El escribió que, por 15 siglos, la iglesia ha enseñado que los católicos "tienen el derecho y el deber de proteger a su gente contra injustas agresiones."

J. Chick: ¿Estaban seguros ellos de poder tomar el control de los Estados Unidos? 

Dr. Rivera: Sí, muy seguros. Tienen la influencia necesaria para controlar cualquier partido político, sin importar cuál partido esté en el poder, y ellos podrán alcanzar sus objetivos. 

J. Chick: Entonces, ¿tienen ellos ahora la influencia para controlar ambos partidos políticos? 

Dr. Rivera: Sí. 

J. Chick: ¿Controlan ellos nuestras oficinas de correo? ¿Y los medios de comunicación? 

Dr. Rivera: Déjeme explicarle. No creo que “control” sea la palabra apropiada ahora. Se puede decir que hay una influencia muy fuerte. Hay cierto grado de control, pero en ninguna de esas áreas es un control absoluto. Por esa razón aún somos bendecidos, porque todavía hay hombres en el FBI, la CIA, el Congreso, el Senado, el sistema judicial, en todos los estratos de la vida en los Estados Unidos; que, aunque no son cristianos en muchos casos, aún son americanos, aún son leales a los principios de la Constitución que nos fue dada desde el principio, y no como está ahora. 

J. Chick: Bien, ¿a quiénes son leales los Caballeros de Colón? ¿A los Estados Unidos o al Vaticano? 

Dr. Rivera: Los Caballeros de Colón tienen que ser leales al papa. No pueden basar su lealtad en la constitución de los Estados Unidos, porque si lo hicieran, el Vaticano los destruiría, así como ha destruido a otros en el pasado. 

J. Chick: Cuando Estados Unidos caiga, ¿jugarán un papel vital los Caballeros de Colón en el ataque contra los cristianos?

Iniciación de miembros de los ESCUDEROS DE COLÓN (rama de los Caballeros de Colón para muchachos de secundaria) en New Haven. Los jóvenes que están sentados son miembros. Los oficiales, vestidos con túnicas, explican la importancia de su herencia católica a los nuevos candidatos (con camisas blancas)
REVISTA LIFE, 27 de mayo de 1957 

Dr. Rivera: Oh sí. De hecho, en el juramento que hacen se puede ver cuán estrecha es la alianza de ellos con el papa. Están dispuestos a morir o ser destruidos si no cumplen su juramento. Ellos piden a los jesuitas, la milicia del papa, que los maten. Están comprometidos para convertir a los Estados Unidos en un pueblo católico. 

J. Chick: Gracias a Dios que hemos tenido el privilegio de imprimir estos libros. 

Dr. Rivera: Sí, el privilegio y la bendición del Señor. Entonces, di gracias a Dios.


Revista LIFE, 27 de Mayo de 1957

GUARDIA DE HONOR DE LOS CABALLEROS DE COLÓN EN EL LUGAR DE NACIMIENTO DE LA ORDEN COMO APARECIERON EN LA PORTADA DE LA REVISTA LIFE. 

Permítame citar lo siguiente: “La revista Life examinó una fase del poder católico romano en los Estados Unidos. El principal artículo de la edición del 27 de mayo de 1957 estuvo dedicado al 75° aniversario de los Caballeros de Colón. Las fotografías, muchas de colores, mostraban el tipo de ceremonia y ostentación que contiene la estrategia de Roma. Las legiones de Roma causan asombro. Más de un millón de católicos practicantes son miembros de los Caballeros de Colón. Ellos están comprometidos fraternalmente al ideal de poner a los Estados Unidos bajo el control del papa. Son poderosos, ricos, leales. Con razón el papa afectuosamente describe a los Caballeros de Colón como ‘el brazo derecho laico de la Iglesia Católica en los Estados Unidos.’” 

Creo que si hubiésemos guardado silencio, en cinco años todo habría terminado. Los planes para tomar el control se hubieran estado realizando. Nadie lo hubiera podido resistir. Pero, puesto que publicamos ALBERTO, creo que retardamos sus planes por lo menos cinco años. Y nuestra esperanza y oración es que con el material que estamos publicando, podamos atrasar su calendario por lo menos por una generación, para que nuestros hijos sobrevivan antes que Roma lleve a cabo su holocausto contra nosotros. 

Casi puedo escuchar algunos comentarios: “Chick, eso es pura especulación. Al respecto, usted sólo tiene la palabra del Dr. Rivera. ¿Qué prueba tiene de que el Vaticano quiera destruir o tomar el control de los Estados Unidos?” 

Bueno, muchos de ustedes nunca han leído la obra cristiana clásica 50 YEARS IN THE ‘CHURCH’ OF ROME (50 Años en la ‘Iglesia’ de Roma), por Charles Chiniquy. Estaba agotada, pero la reimprimimos en Chick Publications. Créame, los jesuitas odian ese libro. Permítame citar las palabras de Abraham Lincoln con relación a la Guerra Civil, tal como se encuentran en 50 YEARS IN THE ‘CHURCH’ OF ROME: “Esta guerra nunca hubiera sido posible sin la siniestra influencia de los jesuitas. Gracias al papado, vemos ahora nuestra tierra enrojecida con la sangre de sus más nobles hijos. Aunque había grandes diferencias de opinión; entre el sur y el norte respecto al tema de la esclavitud, ni Jeff Davis, ni ninguno de los líderes de la Confederación se hubiesen atrevido a atacar a los del norte si no hubieran confiado en las promesas de los jesuitas, de que, bajo la máscara de la democracia, el dinero y las armas de los católicos romanos, y aun las armas de Francia estarían a su disposición si ellos nos atacaban. Siento lástima por los sacerdotes, obispos y monjes de Roma en los Estados Unidos cuando la gente sepa que, en gran parte, ellos son responsables por las lágrimas y la sangre que se derramaron en esta guerra. Lo que sé respecto a ese tema, no lo revelo a la nación, porque si el pueblo se enterara de toda la verdad, esta guerra se convertiría en una guerra religiosa, e inmediatamente se volvería diez veces más salvaje y sangrienta. Sería una guerra cruel, como lo son todas las guerras religiosas. Sería una guerra donde ambos bandos se exterminarían. Los protestantes; tanto los del norte como los del sur, sin duda se unirían para exterminar a los sacerdotes y los jesuitas, si pudieran escuchar lo que el profesor Morse me dijo de las conspiraciones hechas, en la misma ciudad de Roma, para destruir esta república, y si supiesen cómo los sacerdotes, las monjas y los monjes –que llegan cada día a nuestras costas con el pretexto de predicar su religión, enseñar en sus escuelas, cuidar de los enfermos en los hospitales– no son otra cosa sino emisarios del papa, de Napoleón y de los otros déspotas de Europa, con el fin de minar nuestras instituciones, desviar los corazones de la gente alejándolos de nuestra constitución y leyes, destruir nuestras escuelas y preparar aquí un reino de anarquía como lo han hecho en Irlanda, México, España y dondequiera que haya personas que deseen ser libres”. 

Después el presidente Abraham Lincoln dijo: “¿No es absurdo darle a un hombre algo que él juró odiar, maldecir y destruir? ¿Acaso la iglesia de Roma no odia, maldice y destruye la libertad de conciencia cada vez que puede hacerlo sin correr peligro? Defiendo la libertad de conciencia en su sentido más noble, más amplio y más elevado. Pero, no puedo conceder libertad de conciencia al papa y sus seguidores -los papistas- mientras, por medio de sus concilios, teólogos y leyes canónicas, me digan que su conciencia les ordena quemar a mi esposa, estrangular a mis hijos y cortarme el cuello cuando tengan la oportunidad de hacerlo. Parece que la gente no comprende esto hoy. Pero, tarde o temprano, la luz del sentido común mostrará claramente que no se puede conceder libertad de conciencia a hombres que han jurado obedecer al papa, quien pretende tener el derecho de matar a aquellos que no están de acuerdo con él en materia de religión”. 

Estas declaraciones se hicieron en la época de la Guerra Civil, y corroboran totalmente la información que nos ha dado el Dr. Rivera. 

¿Lo vio? ¿Comprendió lo que dijo el presidente Lincoln? Ahora considere la entrevista que hice al Dr. Rivera. Debemos tener en cuenta que cuando el Dr. Rivera era sacerdote jesuita, bajo ese terrible juramento e iniciación, él estaba en el área ultra secreta de la inteligencia del Vaticano. Estaba realizando espionaje para la ramera del Apocalipsis. ¿No es lógico que el Vaticano tenga que negar que conoce de la existencia del Dr. Rivera? Eso hacen todas las agencias de inteligencia con sus agentes secretos. Eso es de conocimiento general. Lo que vimos en esa entrevista fue la información que le dio el general jesuita al Dr. Rivera, en el Vaticano, acerca de los planes que tiene la Iglesia Católica Romana para tomar el control de los Estados Unidos. 

¿Puede ver que el Dr. Rivera presenta la misma información, y que ésta coincide y corrobora completamente lo que dijo Abraham Lincoln para prevenirnos? ¡Y la gente dice que Chick Publications está publicando cosas absurdas! Mientras hacemos sonar la alarma, Roma está haciendo todo lo posible, en el área de los derechos civiles, para privarnos de la libertad religiosa e impedir que la llamemos la ramera del Apocalipsis. En Canadá prohibieron la circulación de dos de nuestros libros llamándolos pornografía*. Ellos moverán cielo y tierra para que este material no llegue a la gente y no sea difundido por otros medios de comunicación. Gracias a Dios que el Dr. Rivera llegó en el momento oportuno; de lo contrario, en unos años todos hubiésemos sido amordazados. 

¿Comprende lo que estoy diciendo? Desde ahora, cuando encienda el televisor para ver las noticias, las verá desde otra perspectiva porque reconocerá la mano de Roma en la política mundial. 

Debemos despertar. Ya no somos un grupo de niños de dos años de edad. Los pastores deben despertar. Los diáconos y miembros de la iglesia deben despertar, porque si no lo hacen, sus hijos serán destruidos en pocos años. Me refiero en especial a aquellos pastores que sostienen que se debe amar generosamente a todos, y que se ponen pálidos y sudan frío cuando se enfrentan a algo controversial. ¿Cree usted que los sacerdotes de Roma le respetan por eso? Pastor, déjeme decirle que ellos odian el suelo por donde usted camina y lo único que sienten por usted es desprecio. Secretamente, lo ven como escoria bajo sus pies. Hace poco me dijeron que, en 1949, un ex sacerdote jesuita le dijo al Rdo. Eubanks, en California, que cuando el Vaticano tome control de los Estados Unidos, cada pastor y su familia recibirán un disparo en la cabeza. 

En cierta ocasión enviamos una copia de LOS PADRINOS a 100 pastores locales. ¿Sabe cuántos tuvieron la valentía, o la cortesía, de responder? Ni uno. La Biblia dice que el juicio comienza en la casa de Dios. Si no despertamos, sucederá aquí. 

Si los pastores son valientes, entonces deben actuar con valor y predicar con denuedo la Palabra de Dios desde los púlpitos. La línea delgada que detiene a las fuerzas del infierno, está en los púlpitos. En el momento en que se derrumbe, en los Estados Unidos las iglesias tendrán que ser subterráneas. Después nos perseguirán como a ratas, y nos tendrán tanta misericordia como la que tuvieron en Yugoslavia. Recuerde, el sacerdote dijo que no era pecado matar a un niño de siete años. Sólo que, esta vez, no estará Estados Unidos para defendernos. ¿Adónde escaparemos? ¿A México? Está totalmente dominado por Roma. ¿A Canadá? Está casi dominado. ¿A Irlanda? Ni pensarlo. No hay a dónde ir. Sólo al Señor, y el tiempo se está terminando. Estamos en el filo de la navaja. Dejemos de perder el tiempo con esta apariencia de piedad. Es hora de caer de rodillas y orar al Señor. 

Si su pastor no tiene la valentía para oponerse a Roma, usted debe darle esta información y decirle que él tiene la responsabilidad de informarle también a su iglesia. Y si él no lo hace, entonces hágalo usted. 

Sin duda los que respaldan al Vaticano atacarán a Chiniquy por atreverse a citar a Abraham Lincoln en su libro 50 YEARS IN THE ‘CHURCH’ OF ROME (50 Años en la ‘Iglesia’ de Roma). Estamos en una guerra, y doy gracias a Dios porque guió a Chick Publications para preparar las municiones que usted necesitará. Estos son los argumentos que le proporcionarán fundamentos e información, y después de pedir la dirección de Dios en oración, sabrá cómo enfrentarse a los católicos romanos que no conocen a Cristo. Porque, si no somos una iglesia que gana a personas para Cristo, la ramera nos destruirá a nosotros y a nuestros nietos. ¿Acaso podemos olvidar los gritos que llenaron el aire nocturno en París durante la matanza de San Bartolomé? ¿Acaso hemos olvidado a las mujeres embarazadas en Irlanda, atadas a las ramas de los árboles, que pedían clemencia mientras los perros se peleaban por los bebés que aún no habían nacido? ¿Y los cuchillos ensangrentados en las manos de aquellos sonrientes fanáticos, incitados por sus sacerdotes para que mataran a esas damas cristianas? ¿Hemos olvidado estas matanzas descritas por Foxe en Book of Martyrs (Libro de los Mártires)? El Vaticano quiere que lo olvidemos. ¿Acaso hemos olvidado lo que sucedió en Yugoslavia, en 1940, cuando sacerdotes católicos atravesaron con estacas a niños mientras éstos gritaban en agonía? ¡Nunca debemos olvidarlo! No olvidemos que antes de cada ataque, hubo un tiempo de paz, amor y amabilidad, como ahora. Y, no olvidemos que en los Estados Unidos, un millón de Caballeros de Colón han jurado convertir esta nación en un estado papal. Que Dios nos ayude. ¿Usted no cree que sucederá? ¿No cree que la historia se repita? Es tiempo que abramos los ojos y nos convirtamos en soldados espirituales, y que comencemos a armarnos con el yelmo de salvación, el escudo de la fe y la espada del Espíritu, sabiendo que podemos detener los poderes de las tinieblas.


Juan Pablo II, " Peregrinaje de fe"
El papa Juan Pablo II en Washington, D.C.

Tenemos un enemigo común. Es tiempo de que regresemos a Cristo y comencemos a mostrar misericordia y compasión al amado pueblo católico romano, que ha sido traicionado por sus líderes. Si no lo hacemos, su sangre estará en nuestras manos. Tenemos que hacer todo lo posible para ganarlos para Cristo.

*La Liga Protestante Canadiense desafió al gobierno canadiense llevando el caso a la corte. La liga tuvo éxito y se anuló la prohibición.